martes, 13 de mayo de 2008

Welcome to the jungle

Me llegan los 20 años y la edad no perdona. Me estoy dando cuenta de que el tiempo no pasa en balde para nadie.

Siempre he sido una persona que realizaba bastantes cambios de peinado. Me gustaba jugar con mi pelo, según, claro está,de las ganas, el tiempo y cantidad de gomina. Pero ahora es otra historia. Dos autopistas, desgraciadamente sin peaje, se han colado a cada extremo de mi frente, propiciando que sólo pueda peinarme de una forma; "palante".

Pero el pelo no se va directamente, sino que se desplaza a otras partes del cuerpo donde nunca ha podido llegar ni la esponja. Tus brazos y tus piernas se convierten en una selva tropical de matojos y plantas, mientras tu pecho comienza a enrededar pelos entre sí formando un "collage" de formas que ni el Guggenheim.

Además, físicamente no estas igual, aparecen dos flotadores alrededor de tu cintura que antes no estaban, en plan ocupa. Y tú, sintiendote policía antidisturbios, intentas desalojarlos. Pero repito que no es lo mismo. Lo que antes era una carrerilla se convierte en una caminata a vida o muerte cuya misión es no morir deshidratado.

Además la ropa se te queda pequeña, o mejor dicho, tu te quedas grande para ella. Pero nosotros solemos salir al paso con la famosa frase: "Hay que ver como encoje la ropa la lavarla".

Otra diferencia es el salir por la noche. Tú de más joven salías viernes y sábado, y si hacía falta el jueves, un Hack Trick en condiciones. Y el domingo a tomar un café con los colegas, con tu novia a dar una vuelta, a cascartela detrás de una árbol... es decir, invertías la tarde bien. Ahora sales viernes, el sábado estás rebentado y como mucho ves una peli, el Domingo aún te dura la resaca del Viernes y te acuestas después de Aida. Si el Domingo quedas con tus amigos apareceis con la famosa "cara de Domingo de resaca", es decir, ojos caídos a lo Dioni, "bocachocho" semiabierta, pelo para abajo, sin lavar claro, y con manga larga para que no se vea el sello del viernes que aun no te has lavado.Una conversación de domingo de resaca es algo así:

- Que pasa tío..?
- .... Diossss..... estoy "rebentao". Tú que tal anoche, que me dijeron que tuviste una movida...
- (Bostezo), yo que se tío, ahora no estoy para pensar.
- Pufff..que sueño... ¿nos tomamos algo?
- Diosss...¿tomarnos algo? como no sea un agua (bostezo).
- ¿AGUA? ¡¡¡¿ES QUE TIENES SED O QUÉ?!!!

Pero lo acojonante de la edad es que me he visto diciendo "frases de padre". El otro día veo un niño de unos 12-13 años hablar de "tú" y con malas maneras a un anciano, a lo que comenté: "esta juventud de hoy en día es que no respeta a nadie". En ese momento abrí los ojos y empecé a recordar frases de este tipo que había mencionado últimamente. Recuerdo decir cosas como: "esta sociedad se está echando a perder, y todo es culpa de este gobierno de tontos que tenemos" o "aiss que caras están las cosas, antes con menos teníamos más", etc.

Hablando de frases de padre, una expresión que me toca realmente la polla es: "cuando seas padre comerás huevos"...¿quien coño ha inventado eso? En todo caso será "cuando seas madre", y creo que ni eso.

Pero ya el colofón final son lo que llamo "los ruiditos". Esa forma con la que conforme nos hacemos mayores, nos levantamos del sofá. Son dos sonidos distintos:

- "aiiissss": Al levantarse
- "yeeepa" o "uuupa": Al sentarse

En una semana 20 años. Comienzan las verdaderas responsabilidades, los compromisos, las putadas, los pagos, los "paretarse el cinturon", los "abrocharselo que me quitan puntos" y un largo etcétera. En resumen, comienza la decadencia.....

Y es que si con 20 años ya estoy así, ya veremos que pasa dentro de unos años....

¡Welcome to the Jungle, baby!

2 comentarios:

Pepe Muñoz dijo...

no dramatices, que solo son 20 años...

(yo espero morir antes de llegar a cumplirlos)

Contradicto dijo...

Pues cuando llegues a los 27 me avisas...

Lo de los ruiditos sí que es molesto de cojones, hasta para el que los hace...